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viernes, 13 de marzo de 2015

De cajón


Todos mis miedos aquí.
Todas mis fobias en ti.
Todo lo que no sabía de mí.
Todo lo que me he estado ocultando
porque es demasiado mío.

Esos silencios hambrientos de voz.
Esas carencias cargadas de herencia.
Estos mandamientos que cuestionan mi fe.

Disfraces muy familiares.
Familiaridad disfrazada
de una novedad que asusta.

Acojona.

Y si no hay una silla con mi nombre, me la invento.
Y aunque no haya escaleras, se me agota el aire con cada peldaño.

Subir para poder caer.
Retener para poder soltar.
Odiar para poder amar.

domingo, 18 de enero de 2015

No sabemos nada

 So how do you feel about...puppets? So many possibilities. You can always have gore puppets.

No sabemos nada.
Nos matáis de hambre y nos alimentáis con la incertidumbre.

No sabemos nada. 
Nos vendéis retazos de realidad que, para colmo, tenemos que pagar a plazos.

Nos envolvéis en verdades de plastelina mientras cocináis un mañana envenenado con palabras vacías.

No sabemos nada.
Por no saber, no sabemos ni quiénes sois. Quién se esconde tras vuestras marionetas. Quién dirige realmente este teatrillo tan cutre. Quién sujeta ese telón que se destiñe con cada nueva mentira.

No sabemos nada. No queréis que sepamos.

Sabed, pues, que no podréis matar nuestra pregunta.
Sabed que sólo el interrogante nos hará libres.
Sabed que aprenderemos a saber.

Aunque todavía no sé cómo.

sábado, 13 de septiembre de 2014

que el ritmo no pare


 Romualdas Rakauskas.
A mí, que me bailen.
Que yo ya lo bailé todo.
A mí, que me bailen fuerte.

Que me cambien el ritmo.
Que entiendan mi música
Que burlen mis pasos.
Que pirueteen mi risa.

Quiero un, dos, tres.
Quiero cha, cha, cha.
Y chasquear las copas de champán en chándal.

Quiero cuatro, cinco, seis.
Quiero rock.
Ronquidos roquíticos de un roculo rocambolesco.

Y cinco, seis, siete, ocho.
Quiero vals.
Embalsamar gritos que viajan en balsa de tu Balzac a mi Prozac.

Quiero tango.
Tan golosa, tan gónada, tan gozosa, tan gorda.

Quiero salsa.
Sal sabiendo que volverás.
Sal satisfecha.
Sal saboreando.
Sal saludando.

Quiero swing.
Swingceramente.

Quiero bachata.
Va, chata, espabila.

A mí, que me bailen.
Que yo ya lo bailé todo.


viernes, 9 de mayo de 2014

virginias en arcadas


Te he querido y te he odiado en 40 minutos.
Te he imaginado en todas las posturas,
en todas las situaciones.
Te he mirado desde todos los ángulos.
Te he besado, te he pegado, hemos discutido y te he perdonado.

Te he pedido perdón.
Y te pido perdón.

Perdón porque no me lo creo. No creo nada de lo que deseo.
No creo en mis ganas.
Perdón por imaginar tu vida sin tu permiso.

Perdón por pensar que podíamos existir al mismo tiempo,
compartiendo aquís y ahoras.
Te pido perdón por emocionarme escuchándote,
por pensar que me hablabas a mí,
por soñar que me escribías a mí.

Perdón por robarte la voz,
por metérmela muy dentro,
saborearla y masticarla con dientes de te quiero.

Perdón por dejar que me entendieras,
por reconocerme en lo que es tan tuyo.
Perdón por enamorarme de mí en ti.

Perdón por llorar con tus lágrimas,
por sonreír tus dudas,
por respirar tus silencios.

Perdón por llenarme tanto de ti
que exploté en versos mientras me hablabas.

Tienes que perdonarme.
Porque por un momento creí que existías.
Y lo creí de verdad.
Creí EN la verdad.

La culpa es mía:
otra vez me dejé engañar.
Otra vez me atreví a amar sin preguntar.

sábado, 15 de febrero de 2014

boquillas



I have no desire WHATSOEVER to smoke, I am not and never will be a smoker. But I have to admit this is a cool picture.
Si empiezo, no paro. Quiero más y luego más y más. No me conviene, no me gusta, no es saludable, más bien despedible. No me aporta nada, está mal visto, perjudica seriamente mi salud y la de los que me rodean. Pero qué bien sabe. Qué bien sienta. Que sienta. Que sientan. Que lo sientan. Si-en-tan poco tiempo se han consumido tantos tontos, habrá que empezar a liarlos para que dé tiempo de pensar. Dé de de-dos. En la llaga. D2: toca-dos y hundi-dos.

Me hacen mayor. Cuesta respirar y el corazón se acelera a golpes mientras me apesta la boca.

Rebusco entre el humo la respuesta a la pregunta perdida que enciende el fuego: ¿quién me dio la primera calada?

domingo, 19 de enero de 2014

Chile, te pasaste


Permiso
Te pido un favor?
Puta, la weá…
Qué onda?
Ya, chiquillo, me da paja despedirme, así que hagámosla corta nomás, ya?
Igual en verdad piola, un par de piscolas, un terremoto y a carretiar. Pero nada de Capel, que me carga la caña al día siguiente y mi guata no lo resiste. Qué lata. Lo que pasa es que de repente uno se encariña caleta con la cueca, las empanadas, las sopaipillas y entonces queda la media  cagá. Y eso que cuando llegué no estaba ni ahí con la weá. Pero, weón, luego uno toma la micro para ir a la u, después a la pega, al salir se come un completo, mejor un italiano, con palta, pasea por la vega, se enamora de esa luz naranja sobre la cordillera y sin darse cuenta está gritándole "ándate a la chucha, conchetumare!" a cualquier paco culiao. Igual es una sensación recuática, cachai?
Así que, onda…en volá mejor no me agarrí pal webeo y filo. Que tampoco es pa tanto. Esta guachita se retira al tiro y ya.
La dura? Te arrancai así al toque? Qué fome…
Si po. La pulenta.

Ya, chao, que estés bien.

jueves, 19 de diciembre de 2013

juego sucio



El frotar nunca se acabó. Pásame el estropajo, la mopa y el plumero, que hoy me lío la manta a la cabeza y esto va a quedar como los chorros del oro. Con agua y sal. Y lo de que el algodón no engaña, permíteme que lo dude, que aquí todos somos discípulos de Pinocho aunque luego nos caguemos en el padre que lo parió. Polvo, polvo, mucho polvo. Mierda y más mierda. 

Y pobre de ti que me pises lo fregao.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

c*****a




Yo soy la censura. Soy lo que nadie ha de saber nunca. Soy lo que no se puede decir y lo que nadie quiere escuchar. Soy odiada mientras me necesitan. Sin mí, hay caos. Yo pongo los límites. Yo pongo el orden. Yo establezco la paz. Soy la mano en tu boca, soy la libertad para no decir, la coartada de cualquier secreto, el saco de lo impertinente, lo obsceno, lo soez. Soy la verdad engañada. No sigo porque no puedo. Porque estoy tan cohibida que no hay lugar para las palabras. No pueden salir, están condenadas. Y ya no soy yo. Porque me doy miedo.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

escritura automática



"titere". Ricard Aymar

Apenas se levantó, ya le dolía la cabeza. Empezaba todas las mañanas igual: con los ojos empañados, las manos hinchadas y ese dolor agudo en el dedo gordo del pie izquierdo. ¡Qué coñazo! otra vez lo mismo. Estaba harto, cansado y saturado de los cafés en sobre. Prefería las almohadas débiles de un viernes por la noche. Esas noches en que se encontraba a escondidas con lo que empezaba a ser su juego favorito. Un vendaval de idas y venidas, de porqués ahogados en una charca podrida de deseos por cumplir. Y se sentía tan típico, tan estereotipado, que prefería no pensarse. Quería que otros le pensaran. Al fin y al cabo, así es como había sido siempre y así es como debía ser. No podía moverse sin hilos, no sabía hablar sin guión. Hasta el dedo gordo de su pie izquierdo pertenecía a otro. Me pertenece a mí. Yo te muevo, yo te indico, yo te obligo, te guío y te manipulo. Vas a ser lo que yo quiero que seas. No te rindas.

domingo, 27 de octubre de 2013

És


Nos mentimos. Nos engañamos. Nos traicionamos. Nos gustamos, nos odiamos, nos envidiamos, nos retamos, nos comparamos, nos escondemos, nos besamos. 

El paraíso de sabor amargo en el que caben todos los pecados porque no existe confesor capaz de soportar tanta culpa. Rincón de mentiras, baúl de secretos, cajón de historias para no dormir. Y, sin embargo, todos duermen. A pierna suelta. En silencio. Silencios que destrozan tímpanos, pero nadie quiere escuchar. Silencios que camuflan,  se disfrazan de sonrisas, se visten con buena música y hasta te dan un paseo en barca con tal de olvidar que siguen ahí. Deseando no ser descubiertos, esperando a que alguien los despierte, retardando su explosión. Encerrados en jaulas de un cristal tan frágil que abriría heridas con solo rozarlo.

Qué fría está siempre el agua. Aún queda algún hueco entre las barcas. El que no corre, vuela. Brindemos, eso siempre nos hace sentir mejor. ¿Contigo? ¿Conmigo? Yo, me, mi, conmigo. Y el que avisa no es traidor. ¿Alguien avisó? La puta i la Ramoneta, pero nadie les hizo caso. Así somos. Así És. Aquí o follem tots o la puta al riu. Por suerte, amores que matan nunca mueren y el nuestro es asesino en serie.

sábado, 21 de septiembre de 2013

La paradoja matemática de la nostalgia

http://weblogs.clarin.com/data/cronicas/archives/nostalgia.jpg

Cuanto mayor es el tiempo que hemos dejado atrás, más irresistible es la voz que nos incita al regreso. Esta sentencia parece un lugar común, sin embargo es falsa. El ser humano envejece, el final se acerca, cada instante pasa a ser siempre más apreciado y ya no queda tiempo que perder con recuerdos. Hay que comprender la paradoja matemática de la nostalgia: ésta se manifiesta con más fuerza en la primera juventud, cuando el volumen de la vida pasada es todavía insignificante.

La ignorancia, Milan Kundera

jueves, 12 de septiembre de 2013

Bu


Yikes!

Miedo.
El que siente ella durante las turbulencias del viaje que finalmente se decidió hacer.
El que no puede evitar la madre que mira el reloj de madrugada, sin noticias de su hijo adolescente.
El que impide que él la bese.
El que despierta la pregunta ¿por qué no me besó?
El que se apodera de una sociedad entera para contener reacciones legítimas.
El que inquieta al enfermo que no se aventura a hacer planes para mañana.
El que la obliga a tenerlo todo a punto antes de que él regrese.
El que deja en blanco al actor que está a punto de salir al escenario.
El que le disuade de probar esas pastillas.
El de no estar a la altura.
El de las alturas.
El del qué dirán.
El que te doy yo.
El que me tienes tú.

Miedo a preguntar. Miedo a saber. Miedo a responder. Miedo a vivir y a morir. Miedo a que lo malo sea siempre malo, miedo a que lo bueno no dure eternamente.  

¿Son todos el mismo? ¿Saben todos igual? Solo hay una manera de saberlo: comámonoslos todos.

lunes, 19 de agosto de 2013

Cambio de tercio



 keys for calculation http://bit.ly/13Lirvu

Hábleme de las matemáticas. No. Mejor te las cuento. Que lo mismo se cuenta una historia que hasta diez. No, diez historias no. Ni 10. Lo primero es lo primero y el orden de los factores no altera el producto, así que donde caben dos, caben 3, pero nunca tres, que ya ocupan demasiado. El problema es de raíz y habrá que enfocarlo desde otro ángulo para evitar que se eleve a su máxima potencia. Está claro que lo de los catetos no ayuda, pero siempre podemos salirnos por la tangente y de paso tocar algún seno de refilón. Mejor aún: un coseno. A malas nos conformaremos con el resto o el residuo, que no necesitan operación y no se andan con hipótesis. Al fin y al cabo, la incógnita ya la despejó Sabina: dos no es igual que uno más uno.

miércoles, 31 de julio de 2013

aceptar31/07



 Feet

Tú no lo sabrás nunca, pero estuviste. Cambiaste tus planes, abriste las puertas.
Quizá nunca llegues a enterarte, pero quisiste quedarte, te gustó, te gustaba, te gustabas. Aceleraste el paso y pudimos encontrarnos. Perdimos el miedo, recuperamos las ganas.
Tal vez jamás serás consciente, pero me agarraste de la mano tan fuerte que solo podíamos saltar al mismo tiempo. Y lo que aprendimos fue para siempre.
Tú no lo recordarás. Yo me recuerdo que debo olvidarlo.

domingo, 7 de julio de 2013

Me pido pasillo




Películas. De las malas. De las que solo te quedas con las palomitas. Películas cuyo protagonista te cae mal desde el principio pero te dejas llevar por la banda sonora y terminas por identificarte con él. Películas con un guión tan predecible que solo puede ser falso. Películas de bajo presupuesto que te acaban costando más que una simple entrada. Películas en las que ni siquiera la acción compensa unos diálogos tan repetitivos que pierden su significado a medida que el maquillaje se va deshaciendo. Sin subtítulos. Sin comentarios. Películas llenas de defectos especiales. Tomas falsas que jamás deberían haberse registrado. Decorados pretenciosos que crean ilusiones ópticas. Especialistas en caídas y recaídas. Actores del montón, actrices que siguen pensando que las eligieron por su talento mientras se secan la boca con la última página del guión. Adaptado, claro. Ya no queda nada original, forma parte del origen de todo esto. Siempre podemos disimularlo todo con una buena postproducción y decirle a la prensa que no es lo que parece.

¡Corten!

Demasiado tarde.

jueves, 2 de mayo de 2013

Lo de las manzanas no tiene perdón




Tan pronto caen como nos hacen caer. A Adán en la tentación, a Newton en el descubrimiento de la ley de la gravedad. Dos historias, dos hombres, dos cosmovisiones unidas por una fruta, a mi juicio, la más insípida. No puede ser casualidad.

“La ley de la gravitación universal descubierta por Newton se escribe:




donde F es la fuerza, G es una constante que determina la intensidad de la fuerza, m1 y m2 son las masas de dos cuerpos que se atraen entre sí y r es la distancia entre ambos cuerpos, siendo el vector unitario que indica la dirección del movimiento”.

Sin tener ni pajolera idea de física, las coincidencias son tan evidentes que asusta. Se diría que la manzana que empujó al primer hombre al pecado de la carne fue la misma que, años más tarde, iluminó la fórmula que explicaría esa atracción inexorable entre los cuerpos. La que construyó, en un primer momento, un mundo presidido por una culpa gratuita, asentado en una fe de lo inexplicable, fue la que invitó a la humanidad al festival de la razón que todo lo responde.

Maldita manzana. Bendita manzana.

Pecado y gravedad. ¿Cuán grave es el pecado? ¿Pesa de verdad? ¿O es solo una cuestión de fuerzas?

Y lo que es más inquietante: ¿qué pensarán Blancanieves y Steve Jobs de todo esto?